martes, 12 de diciembre de 2006

El bosque digital

Ya no podemos leer las viejas unidades de disco de 5,25”, ni casi las viejas casetes o los vinilos. Dentro de poco no podremos leer los disquetes de 3,5”, ni los cd, ni los dvd, (¿cuál es su tiempo real de vida útil?). Quién sabe si los discos duros actuales seguirán sirviendo, ni las memorias flash. Tampoco podemos leer los archivos que aún en un soporte legible, tengan una extensión para la cual ya no exista el programa que la creó o este programa no pueda correr en el sistema operativo actual.

Emuladores, migraciones, compra constante de nuevos soportes, son acciones necesarias para conservar nuestros valiosos datos a salvo. Pero ¿están realmente a salvo? Y sobre todo ¿por cuánto tiempo?

Nuestra generación guarda su información en chorizos de código binario que sólo un hardware y un software apropiado sabe interpretar y ahí está el verdadero problema. Que en el futuro, (y pensemos ahora en un futuro a medio plazo, pongamos 50 años) para poder leer los datos que ahora guardamos, no habrá tecnología operativa, salvo aquella que se conserve en algún museo o colección privada.

Podemos leer documentos de varios miles de años de antigüedad, grabados en piedra, en papiro, en papel… sólo con posar la vista sobre ellos. Pero la información digital no podemos leerla de la misma manera.

La ley de Moore nos dice que cada 18 meses se duplica la potencia de nuestros sistemas electrónicos. Eso quiere decir que cada año y medio tenemos una nueva generación de ordenadores y, con ella, una nueva generación de software que aprovecha mejor las potencialidades del nuevo sistema. El final de este crecimiento y la caducidad de tal ley no se avistan por ahora.

Y el software no es, ni mucho menos, un lenguaje universal, sino más bien una torre de Babel, en la que nacen y mueren cada día nuevos lenguajes informáticos, propietarios, privativos, protegidos por patentes, en manos de empresas que compiten por un hueco y huyen del estándar y la universalización.

Y mientras nosotros nos enviamos emilios a través del ciberespacio, mensajes SMS por millones y, sin embargo, esa información que nunca se guarda, que no dejará ningún rastro en el futuro, hará probablemente de esta época, para nuestros descendientes, una etapa oscura del pasado, de la que se sabrán cosas, sí, pero serán muchas más las que no se sepan.

Muchos dirán que mejor, que la gran marea de información que movemos a diario se muere nada más ver la luz, que es tan efímera, tan superficial y tan irrelevante, que no merece más vida que la de una mariposa. Y es que toda la información disponible en el mundo sigue también una ley que nos dice que ésta, se duplica cada diez años. Pero claro, no toda esa información es irrelevante, ni mucho menos. Y ahí está el peligro.

¿Habrá algún día un crack, un apagón de luz, una debacle mundial, un atentado, un virus que reviente los servidores de medio mundo y nos deje en la oscuridad? Dios nos coja confesados porque, ese día, toda esa gran burbuja digital hará “plop” de repente y tendremos la impresión de que el fuego ha devorado el desván de nuestra vida y nuestros textos, nuestros fotos, nuestros videos caseros, la música que nos ha acompañado y conformado, desparezcan.

Tal vez sea hora de que empecemos a valorar lo esencial, a desgranar el trigo de la paja, a evitar que la maraña de mensajes de marketing, incluso disfrazado de noticias, sean los árboles que nos impidan ver el bosque digital en el que estamos inmersos.

2 comentarios:

Alberto J. dijo...

Bueno Paco, interesante refleción, pero ...
¿no crees que todo esto se reduce a progreso y a consumismo?.
No se el orden exacto cual debe ser, pero ese bosque digital es el que nos permite tener mayores comodidades en nuestro día a día.
Escritura en cavernas, en piedras,
en papiros, papel, soporte magnético, o con fuego, con pluma, lápiz, bolígrafo, con un teclado...

Cada vez más "moderno" e igualmente expuesto a que una "gran debacle" lo pueda destruir.

Saludos

carlos dijo...

La verdad es que esta es una epoca muy rara, claramente en un futuro lejano, sera una epoca practicamente imposible de saber nada de ella, por el motivo que decias, ya que con que programa o sistema se trabajara en ese momento, no flipemos pensando en cosas raras como en las pelis de ciencia ficcion, para mas ejemplo la de independence day, en la cual un virus creado con un program "terrestre" infecta una computadora , en la cual ni se sabe el sistema operativo, y claro se le envia con el "protocolo" terrestre ampliamente usado en el universo de tcp-ip, asi, que sera una epoca tan oscura que seguro que piensan que estabamos en las cavernas.