jueves, 18 de enero de 2007

Los encargados del rebacheo

El presidente de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, anuncia en un país con escasos recursos, la gratuidad de la educación y la sanidad. Un millón de niños se matricularán. Hasta ahora no podían hacerlo.

Rafael Correa, recién electo en Ecuador, renegocia inteligentemente su deuda externa al tiempo que anuncia que algunas tierras improductivas, serán redistribuidas. Volvemos al: “la tierra para el que la trabaja”.

Evo Morales, en Bolivia, le hace frente a las grandes petroleras y reclama el pedazo del pastel que le corresponde al pueblo boliviano: un pueblo rico en petróleo que vive en la miseria porque los dólares no se quedan en el país como deberían, sino que marchan para otra parte.

Zapatero, en España, quiere frenar la opa de la alemana E-on a Endesa, al considerar el eléctrico un sector estratégico. Todo el mundo pone el grito en el cielo. No se pueden poner cepos en el libre mercado. Ese es un dogma de fé inamovible.

Polémicas aparte, son estos y algunos pocos más, los encargados del rebacheo. Los que arreglan esos pequeños agujeros que va dejando el libre mercado, en un sistema en que la riqueza tiende a acumularse cada vez más en unas pocas manos y, por tanto, haciendo crecer la pobreza en amplios sectores.

Qué casualidad que todos estos políticos vengan de la izquierda, que crean en la necesidad de la redistribución de la riqueza y que defiendan sus recursos naturales, por tanto, propios, del saqueo de las empresas extranjeras, por muy transnacionales que sean.

Y hay mucho que defender (hablaré en otro momento del robo de conocimientos ancestrales y elementos de la biodiversidad nacional de los países, para la creación de patentes), pero sobre todo, hay que defender la vida.

Hay que defender a las personas. Hay que defender sus derechos a la educación, a la sanidad, a una vivienda digna, a un empleo remunerado con suficiencia para cubrir al menos las necesidades básicas de comida y vestido.

Y eso no lo hace ninguna empresa. No figura en la política de ninguna, por muchas fundaciones paralelas que monten ni por mucha obra social que prometan.








1 comentario:

Cococita dijo...

Gracias por tu visita.
Excelente el enfoque noticioso y completao, ademàs.
Te seguirè visitando.
Un abrazo.